viernes, 25 de noviembre de 2016

30.000

-Tengo más de 30.000 seguidores
-30.000?? - repetía mi mujer, sorprendida
-Sí
-Desde cuándo estás en Twitter?
-Desde febrero de 2014, ahora hace casi 3 años
-Joder...

Ella está intentando hacer crecer una cuenta en Instagram. Su "joder" tenía que ver con el tiempo que se necesita para llegar sólo a 30.000 desde la nada.

Ella pasa de mi tuiter. A veces ve que me río y me hace repetir el tuit que me ha hecho reír. Otras veces le enseño tuits míos que tienen muchos FAVs y RTs. Flipa.

-¿De verdad que eso es tuyo? Al final vas a tener gracia y todo. ¿Y nadie te contrata?
-No, en tuiter soy muy hijo de puta, quién va a contratar a un hijo de puta. No soy Risto Mejide. Hay gente que colabora en medios y eso, a mi nadie me quiere.

No ha terminado de escucharme. Se lo suda.

Yo no busco nada en tuiter. Pasar el rato. Tengo una enorme creatividad, y tuiter es una válvula de escape. Hace pocos días recibí un mensaje directo:

-Sólo quiero ser un poco gracioso y hacer amiguetes
-Amiguetes, dice...
-Qué pasa??

No le respondí.

Me ha tocado vivir una vida muy difícil. Nada más me faltaría tener otra vida en tuiter. No busco ni quiero amiguetes. No podría mantenerlos. Así que el papel de borde, hijo de puta, antipático, arisco, imbécil, me va muy bien. Me vale. Con tener una vida tengo suficiente. Y eso, compaginado con el humor. ¿Será que me gusta ponerme las cosas difíciles?

Mi mujer es la única persona de mi entorno que sabe que tengo la cuenta de Miguel Caine. Antes de que me quedase con la cuenta del amigo que me la dio, le conté el "proyecto" a mi mujer.

-Por qué Miguel Caine?
-No lo sé.
-Te gusta?
-No.
-Entonces?
-Me puse a buscar fotos y encontré algunas suyas con las que montar el personaje, me cuadra.
-Pero, no te gusta?
-A ver, el rollo británico 'posh' me gusta, y estas fotos de Michael Caine me cuadran con el personaje que quiero montar.
-Y para qué quieres hacer eso?
-Voy a hacer un experimento, y si me va bien, cuando tenga muchos seguidores haré otra cosa.

Tenía pensado montar un negocio con una cuenta en tuiter con muchos seguidores. Ahora podría ponerlo en marcha. No creo que lo haga. Otra de las muchas ideas de negocio que he tenido y que tiro al pozo de la frustración.

El camino hasta aquí no ha sido fácil. Algunos aprendizajes:
- Con menos de 1000 seguidores hacía el típico follow, y unfollow al día siguiente. Comencé con 500 y en un par de semanas llegué a 1000. Dejé de hacerlo. Me parecía sucio. Tramposo.
- Empecé sólo con el humor, y siendo simpático. Cuando llegué a 10.000 decidí que ya era hora de dejar de ser simpático, quería estar solo.
- La cuenta siguió creciendo como la espuma. Llegué a 22.000 muy rápido.
- Luego llegaron las elecciones. Me posicioné contra Podemos, aunque lanzaba tuits contra todos. Meter tuits políticos truncó el crecimiento de la cuenta. Me ha costado casi 1 año llevarla de 22.000 a 30.000. Mezclar política y mi cuenta resultó una mierda.

Ahora voy a volver al humor. Mi humor. La suerte está echada. Si todo va bien en 2020 llegaré a los 100.000 seguidores y cerrarán tuiter.

Gracias por seguirme. Gracias por leerme. Valoro mucho que estéis ahí, aunque me comporte como un imbécil. Sólo pretendo dar rienda suelta a mi creatividad y que lo paséis bien. Si alguien me pagase ya sería la polla. Vuestras risas son mi recompensa.

Gracias.
M.C.

No hay comentarios:

Publicar un comentario